El partido fue lo de menos. Lo de más llegó tras el bocinazo final. Marco Escribano, el capitán del BM Huesca se fue a la grada, con sus amigos y familiares y se fundió en un abrazo tremendo con su gente. Puso así el broche a su presencia sobre el 40×20 en el Palacio de los Deportes tras siete temporadas en el primer equipo. || FOTOS DEL PARTIDO.

Marco Escribano se llevó el tremendo abrazo de su gente en el que fue su último partido como jugador del BM Huesca en el Palacio de los Deportes. Se llevó todas las fotos. Era de esperar. Y luego, cuando la prensa desapareció, cuando se desvanecían ya las fotos con algunos de sus compañeros de equipo, cuando ya quedaba muy poca gente en la grada, volvió a ella, llamó a Macu, se quitó la camiseta con ese 23 a la espalda y se la dio. Macu, madre de su amigo Aitor, también con una camiseta con el dorsal del canterano, con su pelo morado, no se lo creía. Se fundieron en un abrazo eterno. “Siempre me ha apoyado y se la merece”, explicaba Escribano segundos antes de regalar su camiseta a Macu.

Sí, también hubo un partido de balonmano enn una noche de despedida de muchos jugadores que ya no volverán a defender el escudo del equipo altoaragonés en Huesca. Se van Rochel, Eloy, Doldán, Pejanovic y Novelle. Y fueron ejemplares en su última cita en la que ha sido su guarida. Lo dieron todo. Firmaron un gran partido. Se entregaron a tope. Y eso siempre es de agradecer. Novelle, lesionado, no jugó, pero se le vio en la grada, detrás de sus compañeros sufriendo y viviendo con intensidad cada acción sobre la pista.

Toca reconstruir el equipo, casi, desde sus cimientos. En tierras gallegas, contra Teucro, en esta alocada Asobal con un calendario que no tiene un pase, con una pareja arbitral que siquiera debía saber lo que había en juego porque si nunca deben tener protagonismo en un partido como el vivido hace un par de horas menos aún, se pondrá el broche a una temporada que iba pidiendo el final desde hace algunas jornadas.

Marco Escribano se despide de su afición / Foto: C.Pascual

Y sí, es cierto que hubo un encuentro entre dos plantillas más poderosas de lo que dicta su clasificación en la tabla y del juego que desplegaron sobre el 40×20. Benidorm es un equipazo, con varios exHuesca que brillaron –Emilio hasta que se lesionó en un gemelo-, Grau y Cuartero con su juego de brega absoluta. El lateral dejó algunos zambombazos tan aplaudidos cuando lo hacía en Huesca, el extremo firmando contras de manual, aunque erró un par de siete metros ante un Pejanovic sensacional.

El Bada abrió el encuentro con un 2-0. Fue su única ventaja. Viajó siempre a remolque de un Benidorm que tuvo en el zurdo David Jiménez a un martillo pilón. La pétrea defensa 6:0 de los alicantinos dificultó y mucho el juego con el pivote. Primero Eloy y luego Doldán se afanaban por fijar a un muro donde sobresalía Chernov con sus 200 centímetros y 113 kilos de peso. Encontró buscar soluciones a la defensa propuesta por Benidorm y se tiró más de individualidades.

El primer acto se cerró con un 13-14 y el segundo se abrió con extrema igualdad hasta el minuto 40. Allí se apagó la luz del Bada Huesca. Benidorm cobró una ventaja de cuatro goles (17-21) gracias a un parcial de 0-4 que marcó la diferencia entre los dos sietes. Terminar la temporada con una derrota, siempre es triste; acabarla, además, despidiéndola con la marcha de jugadores que han sido emblema de la historia más reciente de este club y con cierta frialdad, más aún.

 

BM Huesca: Pejanovic (p), Cabanas (4), Rochel (6), Eloy (2), Mikel Mugerza (4), Oier y Dijà (6). Siete inicial. Jorge Broto (ps), Doldán (2), Jorge Lafuente, Adrián Nolasco, Escribano, Mira, Víctor Sánchez (1), Montiel y Garzo.

BM Benidorm: Mijuskovic (p), Emilio Esteban (1), Grau (4), Chernov, Dani Jiménez (7), Sáez (2) y Cuartero (5). Siete inicial. Moyano (ps), Marchán (1), Amarelle, Sánchez, Salinas (4), Lilian (1), Recio y Vallés (2).

Parciales cada cinco minutos: 2-2, 4-4, 5-6, 7-10, 11-13, 13-14 (descanso) 15-15, 17-17, 17-21, 21-23, 23-25 y 25-27.

Árbitros: Hermoso del Amo y Monjo. Excluidos Lafuente, Eloy, Oier, Mira y José Francisco Nolasco por lo que el técnico sacó de la pista a Mugerza; Emilio Esteban, carlos Grau, Chernov (2), David Jiménez y Cuartero (2).

Incidencias: unos 1.000 aficionados en la grada. Antes del partido se le entregó a Marco Escribano un collage de su paso en el club. Se lo entregaron Marco Mira, Lafuente y Víctor Sánchez. Destacó entre otros en la grada la presencia del capitán del Peñas, Jorge Lafuente, con una camiseta de su amigo Escribano.