Quintana y froome en el Aubisque | Foto: as.com
Tras la gran etapa vivida camino del Aubisque, todas las clasificaciones de La Vuelta están abiertas al triunfo de varios ciclistas. La lucha por la general sigue siendo cosa de dos, Nairo Quintana, actual líder, y Chris Froome. La montaña es para Elissonde, la regularidad para Valverde y la combinada para Quintana.

Una de las mejores etapas de los últimos años. Ese podría ser un buen resumen de lo vivido este sábado en tierras francesas a través de las carreteras que conducían al mítico Col de l’Aubisque. La Vuelta se ha sabido disfrazar de Tour de Francia para buscar en el país galo el espectáculo que por diversos motivos no suele encontrarse en territorio nacional. Etapa dura y agónica, de gran fondo y hermosas vistas desde el helicóptero que ha alterado algunas de las clasificaciones pero que sigue sin resolver el enigma de la general, Froome o Quintana, Quintana o Froome.

Es esta lucha, por el maillot rojo, la que concita la máxima atención. Nairo Quintana llegará de rojo al control de firmas del Pirenarium de Sabiñánigo pero con el peor enemigo posible haciéndole sombra. Es Chris Froome, el tres veces vencedor del Tour pierde 54 segundos respecto al colombiano, pero se sabe de momento líder virtual de La Vuelta teniendo en cuenta que está por venir la crono de Calpe. Para llegar con garantías a los 37 kilómetros de la crono del viernes el colombiano de Movistar necesitaría una renta superior a los dos minutos. Tras la debacle de Valverde, que parece que en el Aubisque ha pagado la brutal temporada que lleva el murciano, Esteban Chaves se ha encaramado a la tercera plaza a 2’01”, pero seguido de cerca por su compañero en el Orica, el británico Simon Yates, que ha dado una auténtica exhibición en el Aubisque y que le coloca a tan sólo 16 segundos del podium. Tras él Leopold Konig, gregario de Froome, seguido por Alberto Contador y Samuel Sánchez.

La clasificación que sí ha dado un vuelco importante es la de la montaña. Ahora el maillot blanco de topos azules ha pasado a llevarlo el francés Elissonde. El prometedor ciclista de la FDJ aventaja en nueve puntos a Omar Fraile y en 19 al venceder en el Aubisque, el holandés Robert Gesink. Es un líder serio, que pese a sus 25 años ya ha demostrado su valía como escalador venciendo hace tres años en el mismísimo Angliru.

La regularidad, o lo que es lo mismo, el maillot verde, sigue en las espaldas de Alejandro Valverde. Ésta tal vez sea la clasificación más definida, sobre todo teniendo en cuenta el pundonor del ciclista de Movistar que salvo días contados siempre llega en puestos cabeceros. Con la general olvidada tras dejarse casi 11 minutos en el Aubisque, el seguir al lado de Quintana le beneficiará para seguir cosechando puntos para afianzarse en el maillot verde de la regularidad. En todo caso en Movistar pueden estar tranquilos ya que el segundo clasificado, a 22 puntos, es el propio Nairo Quintana.

La otra clasificación individual que resta es la de la combinada, una curiosa clasificación que sólo existe en La Vuelta y que es la de menos valor pese a ser un buen indicativo del rendimiento general de los ciclistas. El resultado es la suma de los puestos de cada corredor en las distintas clasificaciones, arrojando esta como resultado los 10 puntos de Quintana que le hacen ser líder de la combinada por delante de Froome con 15. Al ir de líder el colombiano será Froome quien vista de blanco en Sabiñánigo. Giro y Tour optan por dar el blanco al mejor joven menor de 25 años, premio que no existe en La Vuelta, pese a ser ampliamente demandado por los aficionados.

BMC se erige como líder sólido de la clasificación por equipos. Cuanta con un buen colchón de minutos, más de 25, sobre sus más inmediatos perseguidores, el Sky y los kazajos del Astana.