El vasco atendió a los medios de comunicación tras el entrenamiento de ayer y reconoció haber jugado infiltrado el último choque del conjunto azulgrana.
Foto: LFP
Arruabarrena protegiendo el cuero | Foto: LFP

El partido contra el conjunto catalán sirvió para que la SD Huesca rompiera la racha de cuatro derrotas consecutivas en la que se encontraba. “Las sensaciones del equipo fueron las mejores en mucho tiempo. Necesitábamos una victoria así para engancharnos otra vez”, declaró el vasco, quien considera que el Córdoba es “un equipo duro que está peleando por ascender y que hizo una primera vuelta para enmarcar aunque ahora no esté bien”. “Creo que es mejor que vengan así que con confianza”, remató el ex del Eibar.

Recién llegado en el último mercado invernal, Arruabarrena sigue con las palabras que Anquela repite cada semana, que son las siguientes: “Nos vimos casi salvados y bajamos un poquito la intensidad y nos llevamos cuatro golpes duros. Está claro y demostrado que como dice él (Anquela) vamos a sufrir hasta el final, en cuanto bajemos la intensidad nos va a ganar cualquiera”. Además, el futbolista añadió que “si hacemos el partido como el otro día, con esa intensidad y con esas ganas, tenemos mucho a favor porque, encima, jugamos en casa”.

“Si queremos salvarnos hay que ganar en casa y hacernos fuertes”

Mikel Arruabarrena también recordó durante toda la comparecencia de prensa que la salvación pasa por El Alcoraz. Lo hizo una y otra vez. “Tenemos cinco partidos en casa, si queremos salvarnos hay que ganar en casa y hacernos fuertes. Fuera de casa hemos ganado partidos complicados pero la salvación está en casa. El otro día la afición estuvo increíble y es muy importante que nos achuchen y nos den esa fuerza. Quedan cinco partidos en El Alcoraz y la salvación está aquí”. Estas eran las declaraciones del delantero, que pedía el apoyo de la grada del estadio altoaragonés.

“El gol me ayudó mucho; estaba con ansiedad y ganas de marcar”

Además, el tolosarra se deshizo en elogios a Samu Sáiz, aunque siempre controlándolo, como si de un padre y un hijo se tratara. “Estoy cómodo con Samu. Es un jugador diferente pero hay que saberlo llevar porque tiene mucha calidad que no tienen otros jugadores pero pierde en concentración y en pensar cosas que no hay que pensar cada momento”, declaró. También se refirió a Samu con un toque de humor y comentó que “hay que saber darle jabón y una colleja”.

“Juego por lo que aguanto y por lo que me ayuda el doctor con algún pinchazo”

En lo personal, Arru opinó que “el gol (al Numancia) me ayudó mucho ya que estaba con mucha ansiedad y con ganas de marcar. El otro día tuve sensaciones mejores y creo que estuve ya algo mejor”. Recientemente se ha visto a Arruabarrena entrenar al margen del grupo, y es porque el ’23’ sufre una lesión en el dedo gordo del pie, en el que tiene una pequeña pero molesta fisura. Los últimos encuentros los ha disputado infiltrado para sobrellevar las molestias. “Juego el partido por lo que aguanto y lo que me ayuda el doctor con algún pinchazo, pero entre semana me cuesta, igual que golpear el balón”, confesó el delantero.