Guillermo Arenas, en la rueda de prensa tras el partido contra el líder de la LEB Oro. Foto: C.Pascual
El técnico del Magia Huesca, Guillermo Arenas, ha comparecido esta mañana en rueda de prensa para hablar sobre su equipo que juega este viernes en Melilla, octavo clasificado.

Las dos derrotas seguidas de Melilla puede derivar en un arma de doble filo de la que saque tajada el Peñas si encuentra la cara buena de la navaja. Es lo que tiene el equipo de la Ciudad Autónoma que puede seguir en caída libre atosigado por los nervios o por la tranquilidad que le da ser octavo de la LEB Oro. La otra versión es la de atemperar los nervios y desterrar el pasado más cercano contra un equipo que, según lo que dicta la tabla, es propicio para ello.

Sea lo que sea, lo único seguro es que este viernes no lo va a tener fácil Magia Huesca cuando la competición regular abrocha ya el calendario y vuelve a mirar al quinteto de Logroño de reojo tras su imponente victoria ante Cáceres. El equipo altoaragonés se salva por el basketaverage particular con Calzados Robusta, pero el margen de escapatoria del descenso es muy estrecho.

El técnico del Magia Huesca, Guillermo Arenas, ha comparecido esta mañana en rueda de prensa y ya ha advertido que espera a un Melilla enchufado. “Sabemos que ni va a ser fácil, ni va a regalar nada”, recalcó. Una de las grandes bazas de Peñas es su competitividad. Su posición en la tabla no se corresponde con su juego. O al menos con el que despliega desde hace unas jornadas, pero es lo que hay. Arenas insistió en que hay que seguir en esta línea. “Nuestro mensaje es que dependemos de nosotros y para eso hay que conseguir la victoria. No tenemos que esperar al final del partido para saber si estamos vivos o si está más o menos complicado. Hay que conseguir la permanencia cuanto antes”, recalcó.      

El equipo viaja a Melilla casi con las mismas dudas que en partidos anteriores por lo que respecta al estado físico de algunos jugadores. Petrovic va mejor de sus dolencias físicas, Álvaro Sanz está restablecido de sus problemas de tobillo, pero se encuentra falto de ritmo de competición y Simovic mantiene sus molestias físicas en la rodilla con lo que sigue sin completar una semana entera de entrenamiento.