La SD Huesca se armó de valor para remontar un partido en el que su rival fue superior en la primera parte y en el que el conjunto oscense acabó despojándose de su propia temerosidad.
Foto: C.Pascual
Foto: C.Pascual

En el fútbol no gana quien se achanta. El Huesca salió a disputar el partido ante el Almería con mucho miedo a perder, y la alineación titular lo corroboró. Jesús Valentín formó junto a Bambock en el mediocentro y fue Fran Mérida quien ocupó la mediapunta. Sin el catalán en su sitio -el enganche ya no es para él-, el equipo azulgrana sufrió en exceso, y ya no por la cantidad de ocasiones que causara el conjunto visitante, porque no fueron muchas, sino por la gran sensación de superioridad que impuso. La declaración de intenciones del Almería se vio patente a partir del mismo saque inicial, cuando todos sus futbolistas se fueron hacia adelante y en el que el jugador poseedor del balón ya pretendía comenzar a jugar acechando campo rival.

Fue un toma y daca constante del conjunto de Gorosito, resultado de las combinaciones de su centro del campo con sus jugadores más avanzados contra la zaga azulgrana y su doble pivote. Fran Mérida se eximió de ello y Darwin Machís y Alexander González actuaron prácticamente como laterales, sobre todo el pichichi del Huesca, quien comenzó intentando desbaratar las incorporaciones de Míchel Macedo. El Huesca tampoco presionaba cuando el cuadro andaluz salía con el balón controlado. Además, el Almería a penas permitió contragolpe local alguno, pues lograban recuperar prácticamente con inmediatez todas sus jugadas de ataque que no llegaban a buen puerto: el Huesca se la quitaba de encima en cuanto lograba contactarla y los visitantes saltaban a su acecho en cuanto la perdían, ahogándoles, no dejándoles tiempo para pensar y, por tanto, sin darles la oportunidad de encontrar a Mérida por dentro para que asistiera al despliegue de los venezolanos por los costados. Y mientras, con un Arruabarrena incapaz de soportar la presión de los defensores rojiblancos y que veía pasar el esférico como si de un pinball se tratase.

No estaba Samu Sáiz -lesionado- y Anquela dejó a Camacho en el banco para que fuese Mérida el enganche. El jienense pareció decirles a los suyos que “defenderemos con seis y atacaremos con cuatro“, aunque resultó que el Huesca se defendía con ocho -seis más Machís y Alex- y atacaba -si a eso se le podía llamar así- con dos. Únicamente con dos futbolistas que eran incapaces de poder tener el balón porque éste no les llegaba. La posición inicial de Mérida fue un error y quedó en evidencia el terrible miedo que tenían los locales. El Almería se adelantó en prácticamente su primera llegada pero lo merecía con creces. Las combinaciones de Pozo con Juan Ramírez, ambos flanqueados por un gran Lolo Reyes, el juego de espaldas de Uche y el olfato de Quique se convirtieron en un quebradero de cabeza para los hombres que debían defender la meta de Leo Franco y que se encontraban en una encrucijada difícil de resolver cada vez que les tocaba. Y las veces, fueron casi todas. El Huesca se ahogaba, Valentín y Bambock naufragaban y nadie era capaz de salir a su rescate.

Foto: C.Pascual
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Los veinticinco primeros minutos fueron una tremenda pesadilla para quienes se hallaban en El Alcoraz. Fue a partir de ese minuto cuando Anquela modificó el esquema: el Huesca pasó a un 4-1-4-1 quedando Jesús Valentín como pivote y Bambock y Mérida como interiores, con los venezolanos en los costados. No fue nada genial pero sí que acercó a Mérida a la medular y adelantó ligeramente a Bambock para que su recorrido sin balón fuera más efectivo. A partir de ahí, los azulgranas se acercaron aunque sin clarividencia. Si el Huesca conseguía el gol parecía que iba a ser más a trompicones que de otra forma. Sin embargo, ese cambio supuso el primer paso.

No hay nada puramente táctico ni del propio juego que justifique por qué la SD Huesca saltó al terreno de juego en la segunda mitad con una intención totalmente distinta, aunque sí que el miedo dejó de existir para que el fútbol pasara a un primer plano para los locales. Luis Fernández (46′) dejaba en el vestuario a Mikel Arruabarrena para ser el delantero centro del equipo en el segundo periodo y Tyronne (62′) sustituyó a Carlos David para que Valentín pasara a la defensa, Bambock al pivote y, el grancanario, formara junto a Mérida. A parte de la decisión con la que salió el Huesca a disputar los últimos cuarenta y cinco minutos, el juego fluyó y las primeras combinaciones se daban cita. Porque, con Tyronne, Mérida se juntaba mucho más a Bambock en salida, permitiendo que el ’11’ azulgrana fuera quien tuviera esa visión más ofensiva. El catalán comenzó a poder jugar y el propio Tyronne no defraudó. Regresó la magia.

La movilidad de Luis Fernández fue clave para que su equipo tuviese opciones de llegar al área rival con claridad. Caía a los costados y desaparecía de su zona para despistar a la zaga local y permitir la invasión por bandas, mientras Alexander abandonaba la suya y se metía por dentro (algo que ya ha hecho antes y que el Huesca necesita). Así llegaron los dos goles. Ambos tantos se fraguaron por la izquierda, primero con la conexión venezolana que remató Tyronne y, después, con un centro de Mérida que convirtió el llamado por La Vinotinto. Cuatro minutos de éxtasis que aupó a los aficionados azulgranas. El Huesca a penas permitió que el Almería jugara con idea y sus acercamientos fueron esporádicos: el terreno se había abierto por completo y la intensidad y el estado de los de Gorosito había menguado.

Camacho (86′) fue el último en entrar, sustituyendo a un Fran Mérida que se marchó ovacionado, con la premisa de sujetar el centro del campo. La SD Huesca pecó de temorosa al inicio pero fue capaz de solventar su error y resultó crucial que dos futbolistas que parecían ya no formar parte del equipo, Luis Fernández y Tyronne, se pusieran el mono de trabajo y fraguaran el triunfo. Todo salió redondo, pero no se nos debe olvidar dónde ha de jugar Fran. Y que cuanto más talento haya sobre el campo, mejor.

  • vitin

    Respeto todas las opiniones,pero poner a Camacho es darle ventaja al equipo contrario,es mi opinión gustara o no.

    • Altoaragon

      Yo no creo sea darle ventajas al equipo contrario como dices, lo que si es cierto que creo el equipo saca mayor rendimiento al menos de inicio con otros jugadores, pero para mi y lo he repetido en muchas ocasiones Camacho jugaría muchos minutos conmigo. Es una opinión respetable la tuya faltaría mas, al menos cuando lo dices con un mínimo de educación.

  • Altoaragon

    Esperaba con ansia tu análisis y como siempre no me ha defraudado.
    Por cierto Edgar soy el único que piensa que el jugar con Jesús Valentin y aprovechando que es mas rápido que Carlos David y por supuesto Iñigo, el Huesca puede jugar mas adelantado y juntar mucho sus lineas????
    Me sabe malo por Carlos David porque creo que no tiene la culpa ya que perfectamente podría ser el sacrificado Iñigo, pero imagino que la tarjeta peso en la decisión también.
    Estoy totalmente de acuerdo que el gran cambio fue la convicción mostrada ya de salida en el segundo tiempo, el equipo creyó, se quito el miedo y la cosa fluyo, pero también es digno de reconocer que Anquela lo que toco lo acertó. Como anhelaba ver de nuevo a Tyronne!!!!!! Me alegre una pasada por el, un tío que ha sufrido sin hacer ruido, seguramente apesadumbrado y en algunos momentos solo, pero el fútbol algunas veces también es justo y espero y deseo ver juntos a Merida, Samu y Tyronne en mas de alguna ocasión este fin de temporada.

    • Edgar Navarro

      En mi opinión (y no lo he puesto en el artículo porque el Huesca, en la segunda mitad, a penas tuvo que defender atrás y replegándose), Jesús Valentín solo puede jugar en este equipo (es decir, rendir a un alto nivel) como central, al igual que Mérida como mediocentro (en el doble pivote o como interior, como lo hizo a partir del minuto 25, y nunca como mediapunta). Y en el caso que Jesús Valentín sea central, bajo mi punto de vista debería ser Carlos David quien lo acompañase. En algún análisis anterior (creo recordar que en el de la derrota contra el Córdoba), Íñigo y Jesús fueron la pareja de zagueros y el Huesca estuvo horrible atrás, ya que ambos son centrales de perfil diestro, mientras que Carlos David lo es de perfil zurdo, por lo que mi pareja ideal en defensa para este Huesca sería la formada por Jesús y Carlos.

      Contar con estos dos (o al menos con Jesús) no hace que el Huesca juegue más adelantado como indicas, sino que la presencia de la línea defensiva no permanece tan atrás, ya que Jesús también tiene las características de un pivote y su tendencia es la de no hundirse (similar a Busquets en el FCB cuando ha actuado en esa posición, siempre salvando las distancias).

      Y, sí; comparto a medias algo que mencionas y que la mayoría asegura tras la victoria y el gran rendimiento dado en la segunda parte, y se trata de la decisión de Anquela. Para mí, no es que acertara de pleno, pero al menos no erró (como otras veces ha hecho). Viendo el panorama acaecido en el primer tiempo, yo también habría optado por meter a Tyronne pero por Nagore y jugar con Alexander como “lateral”, y a Camacho (retreasando a Jesús a la zaga, como se hizo) pero quitando a Íñigo y que Camacho jugara en el centro del campo.

      A parte; lo de Luis Fernández salió bien, pero su entrada no es algo que yo pueda valorar, pues desconozco sin la suficiente claridad el caso Arruabarrena.

      • Altoaragon

        Voy por partes. Yo también creo que Jesús de jugar debe hacerlo de central, es que su rendimiento se multiplica y de medio-centro me sigue creando dudas, máxime teniendo a alguien (salvo ahora que esta lesionado) como Aguilera o en su defecto a Bambock.
        Lo que no tengo tan claro es que su mejor pareja sea Carlos David puesto que me sigue quedando la duda de ver juntos a Jesus y Cristian en mas ocasiones, de hecho a Cristian salvo los últimos encuentros que esta muy bien de lateral me había gustado siempre mas cuando ha actuado de central y repito el día que ambos jugaron juntos (corregirme si me equivoco creo fue el día del Nastic) la impresión fue buenisima, parecían el complemento perfecto y ademas había hueco para Morillas un jugador que pese a recibir algunas criticas por su nivel defensivo, siempre me ha parecido titular. Pero claro mi idea futbolistica o al menos mi gusto dista mucho del de Anquela, es cierto que un entrenador debe saber adaptarse a sus futbolistas, lo compro, pero este Huesca tiene calidad y argumentos suficientes para al menos en casa, salir con una disposición mucho mas ofensiva y dinámica que la que estamos acostumbrados a ver. Aun así al final tendrá su merito conseguir el objetivo.
        Cuando hable de jugar mas adelantado me refería a su linea defensiva y así puede juntar mucho las lineas hoy en día algo clave para ser un equipo rocoso y compacto.
        Lo de Arruabarena y así termino, yo tampoco soy quien para saber que le pasa pero según comentáis los medios y el cuerpo técnico, hace un tiempo anda lesionado y parece ser es un gran profesional, hasta allí ninguna objeción. Pero esto ya no va con que esta o no lesionado, creo el debate esta en si debe o no debe jugar, a mi modo de ver hay argumentos de sobras para hacer descansar al jugador, por el mismo, por el equipo (es muy desesperante verle trabajar y trabajar para no quedarse ni un simple balón) y por respeto a unos compañeros que se desesperan en busca de una oportunidad.
        En su día Anquela dejo caer tanto Luis como Tyronne no entrenaban como debían. Yo no estoy a diario con ellos así que no puedo poner en entredicho sus palabras, pero lo que no tiene discusión ninguna es que a la primera oportunidad después de aquellas palabras ellos han respondido.

        • Altoaragon

          Por cierto me deje en el tintero una ultima cosa, si debo elegir entre Carlos David o Iñigo yo también prefiero al primero.