Rayco Mederos | Foto: sporthuesca.com - C.Pascual
El asunto Rayco ha tenido una vida tan breve como cortas son las patas de la mentira. El club cerró la crisis con celeridad y la marcha fulminante de quien hasta la semana pasada fuese el preparador físico del Huesca. Y trató de brindar una salida decorosa a quien había filtrado información azulgrana, es decir, de consumo exclusivamente propio, a Las Palmas Atlético para el partido del domingo pasado. El canario ejerció de ‘garganta profunda’ para, al menos, un club ajeno. Una actitud tan grave como para justificar la decisión de la entidad y que conduce a una reflexión a varios niveles.
Rayco Mederos | Foto: sporthuesca.com - C.Pascual
Rayco Mederos | Foto: sporthuesca.com – C.Pascual

La torpeza infinita de Rayco, sorprendido con las manos en la masa por el propio Luis García Tevenet, deja en un plano alejado la buena labor que había desarrollado desde junio. El Huesca es en abril un avión de cuatro hélices que vuela sin oposición hacia el primer puesto del grupo. Apenas ha sufrido lesiones relevantes durante los nueve últimos meses y los resultados no exigen más explicaciones. Además, se trataba de un tipo querido y respetado por los futbolistas. Si le pudo el amor a la tierra o si se trata de un engañador profesional solo lo sabe él. En todo caso, curiosa implicación la del interpelado en un momento trascendente para la historia del club. Decepcionante su desempeño cuando la fidelidad es un valor básico en cualquier relación humana, laboral o de barra de bar.

¿Filtran los clubes información interesada a los medios informativos? Sí. ¿Les perjudica? No suele. Para comunicar una situación tan anómala, el club y Rayco Mederos optaron por una vía común que se reveló confusa. Se tiñó su cese de decisión auspiciada por motivos personales y solo se deslizaron desavenencias entre el preparador físico y tanto Tevenet como el director deportivo, Luis Helguera. Claro que pudo haberlas. Y entre Tevenet y Ojeda, Tevenet y Lasaosa, Tevenet y su compañía de seguros… Se trata de diferencias comunes en el funcionamiento de un equipo de fútbol. En la discrepancia se encuentra el entendimiento.

“Mederos es historia breve y emborronada en el Huesca, cerrándose un capítulo que no debería tener más trascendencia de la debida”

Tevenet y Rayco en Leioa | Foto: sporthuesca.com - C.Pascual
Tevenet y Rayco en Leioa | Foto: sporthuesca.com – C.Pascual

Había algo más, tenía que haberlo. Y lo reveló Pablo Barrantes en Cope Huesca primero y después en SPORTHUESCA.com. Para que luego se dude del papel de los periodistas y de la valía de los medios digitales. Fue un periodista quien arrojó luz sobre el caso y desarrolló una cronología de los acontecimientos que situó a los aficionados del Huesca ante la verdad. De esta manera se asignaron los papeles de buenos y malos con justicia y datos objetivos. Tan mal ha lidiado en el pasado el consejo de administración con errores propios y sucesos desagradables, en primer lugar para él mismo, que resultaba sencillo caer en la tentación de considerar a Rayco inocente y víctima de una conspiración por váyase a saber qué motivos.

También se comprenden la actitud fría y distante de Tevenet en la rueda de prensa del viernes cuando se le preguntó por Rayco y su evolución a ángel vengador tras derrotar a Las Palmas Atlético para dejar caer que este había obtenido información privilegiada. Es humano, más civilizado que haber despotricado del preparador físico de puertas afuera. Mederos es historia breve y emborronada en el Huesca, cerrándose un capítulo que no debería tener más trascendencia de la debida. Los jugadores respondieron a esta tesis metiéndole cuatro a los amarillos. Marcos Marcén dirigió el calentamiento y a los suplentes y las diferencias de unos y otros pesaron más que un archivo de vídeo remitido a la otra punta del país.